03 Servicio
Un sitio que carga antes de que te des cuenta y que Google encuentra.
Landings y sitios corporativos hechos con código propio, sin builders ni plantillas cargadas de plugins, medidos contra los mismos indicadores que usa Google para rankear.
Por qué la velocidad no es un detalle
Google mide tres cosas en cada visita real a tu sitio y las llama Core Web Vitals: cuánto tarda en aparecer el elemento más grande de la pantalla (LCP), cuánto tarda en responder al primer toque o clic (INP) y cuánto se mueve el contenido mientras carga (CLS). Los umbrales son públicos: 2,5 segundos, 200 milisegundos y 0,1. Esas tres métricas entran en el ranking de búsqueda, y se miden con visitantes de verdad, con el teléfono y la conexión que tengan.
Del otro lado está lo obvio: la gente se va. Un sitio que tarda cuatro segundos en mostrar algo pierde visitas que nunca aparecen en ninguna estadística, porque el que se fue a los tres segundos no figura como visita. Por eso la velocidad no es una cuestión de prolijidad técnica: es la diferencia entre que el aviso que pagaste traiga gente o traiga pestañas cerradas.
Los umbrales de Core Web Vitals que usa Google son públicos y podés medirlos vos mismo: LCP por debajo de 2,5 s, INP por debajo de 200 ms y CLS por debajo de 0,1. Pegá la dirección de este sitio —o la del tuyo— en PageSpeed Insights y compará. No hace falta que nos creas nada: la herramienta es gratis y es de Google.
Cómo lo hacemos
Un sitio hecho con Astro manda al navegador HTML ya armado y prácticamente nada de JavaScript. No hay un framework entero descargándose para mostrar un texto y tres fotos. Cuando una parte del sitio sí necesita ser interactiva —un configurador, un buscador con filtros, un área de usuarios— esa parte se hace con Next.js o se carga sola, y el resto de las páginas siguen siendo livianas.
Esta misma página está construida así. Las diez demostraciones de la portada también: son sitios y paneles funcionando, con datos ficticios pero con código real, y se pueden navegar desde el celular para ver cuánto tardan en abrir.
Qué incluye siempre
- SEO técnico: títulos y descripciones por página, datos estructurados, mapa del sitio, URLs limpias y las etiquetas que definen cómo se ve el enlace cuando alguien lo comparte.
- Medición: analítica instalada y los objetivos de conversión definidos antes de publicar, para que desde el primer día sepas de dónde viene la gente y qué hace.
- Responsive de verdad: probado en teléfono, no sólo achicado en el navegador de la computadora.
- Accesibilidad básica: contraste, foco visible, navegación con teclado y textos alternativos en las imágenes.
- Formularios que llegan: con protección contra spam y aviso por correo o WhatsApp cuando alguien escribe.
Cuándo NO nos contrates
Si tenés un equipo de marketing que arma páginas nuevas todas las semanas, o un blog con varias notas por semana escritas por distintas personas, WordPress es la herramienta correcta y te va a salir más barato. Lo mismo si vas a vender cien productos que cambian de precio todos los días: ahí conviene una plataforma de comercio ya hecha, no un sitio a medida.
Y si lo que necesitás es una sola página para mostrar un teléfono y una dirección, y no tenés presupuesto, un builder gratuito te resuelve el problema hoy. Decirte eso nos cuesta un proyecto, pero nos evita uno que iba a terminar mal.
Nos llaman cuando pasa lo contrario: el contenido es estable, el sitio tiene que aparecer en Google, la velocidad importa porque hay pauta detrás, o el WordPress que hay ya se rompió dos veces y el mantenimiento cuesta más que rehacerlo.
Qué queda en tus manos
El dominio a tu nombre, el hosting en tu cuenta y el código en tu repositorio, con las instrucciones para publicar cambios. Si el sitio tiene partes que actualizás seguido, se entrega con un panel de carga. Si no las tiene, no te cobramos un panel que no vas a abrir.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una página web en Argentina?
El precio depende de dos cosas: cuántas pantallas distintas hay que diseñar y si el contenido lo cargás vos o lo escribimos nosotros. Una landing de una sola página, con formulario y medición, está bastante abajo en la escala; un sitio corporativo de ocho o diez secciones con blog y panel de carga está bastante arriba. Lo que no varía es el método: primero una reunión de una hora, después un documento con el alcance y un presupuesto cerrado, y recién ahí se empieza. Desconfiá de quien te tire un número por WhatsApp sin haber visto qué necesitás: o está adivinando, o el número va a cambiar después.
¿Cuánto tarda en estar online un sitio web?
Una landing de una página, con el contenido ya definido, suele estar publicada en dos a tres semanas. Un sitio corporativo con varias secciones, blog y panel de carga, entre cuatro y seis. El plazo casi nunca lo define la programación: lo define el contenido. Los proyectos que se atrasan se atrasan porque los textos, las fotos y los precios finales tardan en llegar. Si nos das el material completo el primer día, el sitio sale en el plazo corto.
¿Conviene WordPress o un sitio a medida?
WordPress conviene si vas a publicar seguido y vos mismo: un blog con varias notas por semana, un catálogo que cambia todos los días, un equipo de marketing que necesita armar páginas nuevas sin llamar a nadie. Para eso está hecho y funciona bien. El sitio a medida conviene cuando el contenido es bastante estable —una empresa que actualiza su web cuatro veces al año— y lo que te importa es que cargue rápido, que rankee y que no se rompa. Un WordPress con quince plugins arrastra megabytes de JavaScript que tu visitante paga en segundos de espera; un sitio hecho con Astro manda HTML ya armado y casi nada más. También hay un costo escondido del lado de WordPress: actualizaciones, plugins que se pelean entre sí y agujeros de seguridad que hay que ir tapando. Si publicás poco, ese mantenimiento es plata que pagás por una flexibilidad que no usás.
¿Quién carga el contenido después de que el sitio está publicado?
Vos, si querés. Cuando el sitio tiene partes que cambian —noticias, productos, precios, equipo— se entrega con un panel de carga para que edites sin tocar código ni depender de nosotros. Cuando el contenido es prácticamente fijo, no armamos un panel para tres textos que vas a cambiar una vez al año: los cambios los hacemos nosotros y salen en el día. En los dos casos te explicamos cuál es cuál antes de cotizar, porque el panel tiene un costo y no siempre se justifica.
¿El sitio es mío? ¿Puedo llevármelo a otro proveedor?
Sí, y en serio. El dominio se registra a tu nombre, el hosting va en una cuenta tuya y el código se entrega en tu repositorio. No queda nada atado a una licencia nuestra ni a una plataforma que sólo nosotros sabemos operar. Si el día de mañana querés seguir con otro estudio, se llevan el repositorio y siguen trabajando. Lo aclaramos de entrada porque la práctica contraria es común —el dominio a nombre de la agencia, el sitio en un builder cerrado— y es lo que convierte un cambio de proveedor en rehacer todo desde cero.
¿Esto es lo que necesitás?
El primer paso es una reunión de una hora y un documento: qué duele, qué se puede automatizar y qué conviene no construir. Sin costo y sin compromiso.